Open minds
will descend upon you

I love you, Philip Morris

Y después de la ausencia obligada del verano… ¡ya estoy de nuevo aquí! Y con muchas películas que criticar descarnadamente o alabar, no os quepa duda.

Hoy estoy de humor, así me decanto por una de la primera opción:

I love you, Philip Morris, creo que no es necesaria la traducción al español.

Fui a ver esta película una aburrida tarde de agosto, más que nada por la curiosidad que tenía de ver a uno de mis actores favoritos (Ewan MacGregor) haciendo de gay. Por cierto que no importaría tener una cita con el susodicho, ya que estamos. Y desde luego tengo que decir: congratulations, my dear Ewan! Porque resulta que al chico mono y galante que vimos en Mouline Rouge se le da genial hacer de mariquilla con pluma y vocecilla afectada (y que conste que todo esto lo digo desde el cariño, porque yo disto mucho de ser homófoba, pero he dicho que esta película se merecía una crítica descarnada… ¡y no pienso dejar títere con cabeza!) De todas formas reitero: la actuación está muy conseguida, y eso es loable. Verle con el pelo rubito, un pendiente en una oreja, y haciendo guiñar las pestañitas mientras habla con voz suave y melosa, no tiene precio. (Aunque eso sí, abstenerse las fans enamoradísimas de este actor, les puede dar un ataque). Y por cierto, que el índice de estupidez de su personaje es proporcional a sus miraditas de cordero degollado, aumenta según va pasando la película.

Por otro lado, tenemos a Jim Carrey, el protagonista indiscutible.  Con este actor me he reído en Mentiroso Compulsivo y alguna comedieta más. Pero el pobre tiene un problema, y es que esas muecas características de sus comedias que hacen que todos nos riamos, se han debido quedar grabadas en su cara para siempre. Y claro, cuando llega un momento dramático y le ves poniendo caras… sueltas una carcajada y, por supuesto, te distancias a años luz de la acción en sí. Ya me había pasado con El show de Truman (un supuesto dramón con carga filosófica, la actuación de Carrey barre toda la profundidad que el argumento pudiera tener), y esta película lo confirma. Carrey, haces demasiada gracia, y ese es tu problema. Nadie se va a creer ninguna actuación tuya que tenga algo de dramatismo, no hasta que aprendas a dejar de hacer muecas extrañas y pegar saltitos o poner voces. Así que si tuviera que puntuar su actuación en esta película, le daría un -1. Porque hace superficial y estúpido cualquier principio de sensibilidad, no sé si me explico.

De hecho, toda la película me parece superficial en sí. y sobre todo muy muy pastelona, más pastelona incluso que esos romances entre chico-chica a los que Hollywood nos tiene acostumbrados. Tal vez era la intención del director hacerla así, porque creo que les ha salido tan sumamente empalagosa que eso sólo se puede conseguir con esfuerzo…

Y cabe destacar la imágen que da las cárceles en EEUU, como idílicos hoteles “con encanto” para gays amorosos… a todo esto, resulta que allí la han censurado…yo creo que más por lo que acabo de mencionar  (porque si es verdad que el rancho de la prisión te sirve gambas y filetón,  que puedes compatir celda con tu novio y que por la noche te ponen música romántica… no me extraña que los protagonistas se tiren tanto tiempo en chirona) que por las escenas de sexo homosexual, que no son para tanto (y para los curios@s, sí, Jim Carrey sigue poniendo caras incluso cuando folla, a mí desde luego me quitaría de golpe la libido solo con verle).

En resumen, esta película no es:

-Una peli romántica, gracias a Jim Carrey, que se encarga de eso con una sonrisa malévola en la cara.

-Un drama, porque hasta cuando Carrey llora sigue dando risa… y el personaje de MacGregor es tan estúpido que resulta increíble.

-Un retrato o muestra de una relación homosexual, ya que sé basa en clichés y muestra el lado más superfluo de este tipo de relaciones.

-Una comedia, porque se hace pesada… y cuando te ríes es de pena más que otra cosa.

Entonces, si no es ninguna de estas cosas… ¿qué es? Pues una película vacía y perfectamente prescindible. Aunque digan que está basada en una historia real, no transmite ni una pizca de realismo.

Aconsejo esta película para:

-Aquellos que se mueran de calor estos últimos días de verano, y por cuestiones de supervivencia quieran refugiarse durante un par de horas en un lugar con aire acondicionado.

-Aquellos que deseen pegarse un shock viendo la metamorfosis de MacGregor. (Quizá el susto sea tal que se queden frescos toda la tarde).

Desancosejo esta película a:

-Aquellos que gusten de ver historias con un mínimo de profundidad y sentido.

Ah! Y ahí va el tráiler, por si os ha picado la curiosidad:

Espero que hayáis tenido buen verano😉

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